martes, 30 de septiembre de 2014

Tercera entrada: Censura en la literatura infantil


Censura en la literatura infantil

¿Existe la censura en la literatura infantil? ¿Por qué existe?



Conceptos clave: Seleccionar, censura, prohibición, política y religión, libros infantiles, mediadores


Como bien sabemos, no existe ningún manual que nos diga cómo hacer de los niños buenos lectores y esto resulte con todos, pero como mediadores de la lectura literaria si podemos determinar si un libro es bueno y/o adecuado para los niños, y esta selección que realizamos y que conforma nuestro corpus literario, es la damos a los niños. Fanuel Hanán (1998) nos señala que a la hora de seleccionar se debe tener en cuenta la diversidad de textos y niños, porque cada niño es individual y responde a distintos intereses, también se nos recomienda conocer las categorías entre libros para armas hasta libros álbum, variar entre géneros discursivos como la leyenda o las biografías, y por último, una editorial que acapare la atención y presente un buen libro como objeto material.

Si bien cumplimos con estos datos al momento de seleccionar, también es importante reconocer que también existen otros criterios los cuales son literarios, pedagógicos, ideológicos y económicos. Existe ante la selección literaria la importancia de atender a las características de los textos y los lectores, así como también, al contexto donde se realizan las lecturas. De este contexto va a depender el significado que el texto quiere otorgar, por ejemplo, cuando fui a España compré el libro “Persépolis” de Marjane Satrapi, el cual es una historia autobiográfica de una niña islámica testigo del cambio político y social de Irán, y del resto de países que conforman este régimen. Este libro muestra una perspectiva infantil ante la religión islámica, explica de manera sencilla y comprensible muchas de las causas de este conflicto, ahora bien, este libro no se encuentra en todos los lugares, en países que comparten hasta una minoría de la religión no se vende, está completamente censurado. A mi gusto es un libro que enseña muy bien lo enredado del conflicto del medio oriente, acá se puede ver la película, y aunque no es lo mismo que el libro, si entrega una visión bastante crítica, es como si acá en Chile mostraran algo que perjudique o critique a la iglesia. Sin irnos por otro tema, quiero apuntar a la censura como postergaciones de índole más grandes, políticas o religiosas, por ejemplo, marcadas por el contexto donde ocurre. Hay que diferenciar entre censura y selección, está la realizamos dentro de una variedad de libros disponibles para los niños, y la censura es la prohibición de textos, principalmente por motivos políticos y religiosos.


Ahora bien, ¿Qué pasa en la literatura infantil? Un ejemplo de censura existente fue en la dictadura militar Argentina, donde se puso un mayor énfasis a los libros infantiles. Natalia Gélios (2013, Agosto 24) nos dice que “A simple vista, no deberían tener mayores problemas: ¿Qué polémica puede alcanzar un perro que habla, un niño que viaja, una fantasía que se despierta en el rincón menos pensado? ¿Qué peligro contra el orden establecido se podría encerrar en una bella ilustración, en un cuento para niños?” Y es que para los gobiernos dictatoriales siempre ha existido el control de la cultura, por eso que libros como Un elefante ocupa mucho espacio de Elsa Bornemann en 1975 o La torre de Cubos, fueron censurados por años.






Hoy en día, esta censura existe porque hay adultos preocupados o exagerados, de la abierta exposición que entregan los medios masivos. La televisión, internet o las revistas dan un abanico de opciones a los menores. Un país como Estados Unidos, líder en globalización, ha sorprendido con la censura de ejemplares infantiles desde la Biblia, pasando por los Hermanos Grimm hasta Harry Potter.  Claramente existe una censura en la literatura infantil y esta se determina por adultos, padres, grupos religiosos o sociales, que principalmente ponen tapujos a los temas tabúes.






Pablo Cruz (2005, abril 29) nos menciona que la educación de los niños es un tema delicado, quizá porque se cree que a tan temprana edad no es posible desarrollar ningún tipo de pensamiento elaborado, y que durante la infancia lo único que se hace es repetir como loros conductas que se observan en el entorno. Guiados por este tan alto concepto de la niñez, atacan con virulencia cualquier libro que se ponga por medio, cualquiera, repito, con las más variadas de las excusas: vocabulario obsceno (la palabra “culo”, por ejemplo), exceso de violencia (un niño le pega una bofetada a otro), inmoralidad (un personaje femenino con minifalda), vulgaridad (un personaje apático, o triste).

Para muchos la censura resulta ser absurda y para otros es necesaria,. Nosotros como mediadores a veces debemos limitarnos a no seleccionar textos que consideramos aptos para un pequeño lector. Creo que la idea de censurar no debe ser en magnitud como lo es por política o religión (entre otras consideraciones) sino más bien, por los mediadores como los padres o los profesores, ya que muchas veces se hace por omisión más que por limitar tabúes.













Referencias:
Cruz, P. (2005). Caza de brujas: la censurada en la literatura infantil. Recuperado el 30 septiembre de 2014, desde: http://revistababar.com/wp/caza-de-brujas-la-censura-en-la-literatura-infantil/

Experiencias de una bibliotecaria. (2012). La censura en la literatura infantil. Recuperado el 30 septiembre de 2014, desde: http://elybibliotecaria.blogspot.com/2012/04/la-censura-en-la-literatura-infantil.html

Gelós, N. (2013). Listas negras: censura en la literatura infantil. Recuperado el 30 septiembre de 2014, desde: https://cl.noticias.yahoo.com/blogs/novedades-babel/listas-negras--censura-en-la-literatura-infantil-221321857.html

Hanán, F. (1998). ¿Cómo elegir un buen cuento para niños? [versión electrónica]. Módulo 2 literatura infantil. Pontificia Universidad Católica de Chile.











lunes, 15 de septiembre de 2014

Segunda entrada: ¿Qué es la literatura infantil?

¿Qué es la literatura infantil?


Conceptos claves: Literatura infantil, concepción del mundo, editoriales, literatura como arte, pensamiento poético, transformar, mundos, mediadores.



Cuando hablamos literatura infantil, en nuestra mente se nos viene el concepto de una literatura dirigida al público infantil caracterizada por historias de fantasía con mundos imaginarios y personajes con los cuáles el lector se identificaría. Si bien esta idea intuitiva que tenemos de la LI no es errada, se nos ha propuesto diversas lecturas que nos permiten divagar más sobre el término.

Autores como Joel Franz Rusell (s.f) nos menciona que este término suele tomarse muy a la ligera, ya que básicamente engloba a todo tipo de libros para niños, considerando a los libros de aprendizaje o a los lúdicos. Para Rusell este término debiese estar rigurosamente concebido, púes se ha transformado con connotaciones más editoriales que narrativas. Señala que existe una instrumentalización del término utilizándolo como medio educativo y social, más que una transmisión de la concepción de mundo.

“Toda obra maestra de la literatura infantil es el resultado de un descubrimiento, de una invención, de una revelación , de un compromiso del espíritu del autor- inevitablemente un adulto- con las esencias y posibilidades de lo humano que se revelan a través de los niños” (Rusell, s.f, p.2).

Al parecer los propósitos que tiene la LI, desde la mirada del autor, están siendo desplazados por una literatura sin una concepción emocional y con más carácter comercial. Podemos ver que en las editoriales la LI ha llegado a acaparar una gran demanda, lo que traería consigo una explosión de libros, de los cuales no todos integran el cometido y propósito de la literatura infantil de crear mundos que abran la mente.

Como una manera más de ampliar el término, Liliana Bodoc (2010) considera a la literatura infantil como un arte, tal como lo es el concepto de literatura en general. Ante esta afirmación, menciona a la LI comprometida con la poesía, específicamente por el lenguaje poético que esta utiliza, aceptando distintas voces y estilos. De esto podemos dar cuenta en las diversas narraciones infantiles, las que se caracterizan por tener dichas características únicas y que dependen directamente del estilo y la estética del autor, por ejemplo las narraciones en rimas, las ilustraciones originales y las historias que reflejan una concepción del mundo a través de la creatividad.

Bodoc nos señala que la literatura debe problematizar el lenguaje, hacer de este un discurso artístico donde no debe haber primacía del contenido sobre la forma, sino más bien un equilibrio entre estos. Este equilibrio sería la transmisión estética del lenguaje que se busca dar al lector. Bodoc señala que este lenguaje poético para que sea adecuado debe existir antes un pensamiento poético:

“Porque el pensamiento poético es un modo de conocimiento tan serio y trascendente como el pensamiento racional. El arte en general y la literatura en particular y, como tal, insustituible. Un conocimiento que de ningún otro podríamos adquirir. Y sin el cual crecemos con desventajas emocionales, con limitaciones sensitivas. El arte ejercita, como ninguna cosa, la emoción, la imaginación, la intuición, la capacidad de perdonar y soñar” (Bodoc, 2010, p.245).

La literatura infantil se debe caracterizar por divulgar un pensamiento poético, que transforme el conocimiento, que permita pensar, sentir y expresar. Más que sea un atractivo producto, este debe tener un contenido y un propósito que entregue a los lectores una lectura significativa. Es lo que Bodoc señalaría como el cometido del arte, considerando que este término de LI como arte nos ayuda a ampliar más el concepto y nos permite tener una mejor definición.

 Actualmente la literatura infantil comprende nueve ejes de desplazamiento que establecen un paradigma ante la concepción tradicional, dándole así nuevas concepciones sobre lo antiguo. Ahora nos encontramos con una LI rejuvenecida, con nuevas ideas y características. Podemos dar cuenta de historias más diversas y acordes al tiempo, personajes dotados con mayor protagonismo y particularidades, las estructuras ya no tan lineales permiten un mayor desenvolvimiento del pensamiento y este pensamiento que surge permite obtener una percepción más directa de los nuevos tiempos.

Es que para adentrar a los niños y jóvenes en el mundo de la literatura, los mediadores son los principales responsables. Una motivación tanto de la escuela como del hogar, sería el ideal para lograr en los niños una aproximación al mundo mágico que permite concebir la realidad del mundo con distintas percepciones. Como mediadores debemos dar este empuje, fomentar la lectura y formar lectores, cuando estos niños sean adultos, sin duda agradecerán la capacidad de asombro con que ven la realidad descrita y que conocieron de otras perspectivas, agradecerán ser lectores y disfrutar de ello.




Referencias

Bodoc, L, (2010). Segunda Parte: El presente de la LIJ Iberoamericana (2010). Chile. (p. 244-246).
Rusell, J.F, (s.f). ¿Qué es la literatura infantil? Un poco de leña al fuego. (p.2).










miércoles, 10 de septiembre de 2014

Primera entrada: ¿Qué es la literatura infantil?

¡Hola a todos!
Sean bienvenidos a mi blog "navegando hacia la lectura" la verdad que este es un blog que rescaté y tenía olvidado, realizado en una asignatura de Lenguaje en la universidad hace un par de años, es por eso que podrán ver algunas entradas antiguas. El objetivo que tiene este nuevo blog es registrar las reflexiones y opiniones sobre la LIJ desde una mirada personal, experiencial y teórica.

Ahora me presento, me llamo Mabel Rojas y soy profesora de Educación Básica. Estudié en la Universidad Andrés Bello y vivo en Viña del Mar. Me titulé hace poco así es que estoy muy atenta a las experiencias que comparten en este diplomado :) y también a los comentarios.


Mis conceptos de sobre la literatura infantil




¿Qué es la literatura infantil para mí?
Es la literatura orientada al público lector más pequeño y que se caracteriza por narrar mundos diferentes, imaginarios, con personajes que viven aventuras y donde la creatividad y la fantasía atraen al lector. Comúnmente tiene temas que gustan a los niños, esto permite que la fantasía abra su mente y muchas veces se identifique con lo que lee. A mi gusto, la literatura infantil tiene siempre un significado personal que se da según el momento en que se encuentra el lector. Por las características de la narrativa se dice que es para niños, pero según mi parecer es para todo rango etario.

Mi experiencia como lector infantil fue buena, en la casa de mis padres había muchos libros a los que siempre exploraba, viendo las portadas, leyendo los títulos u ordenándolos. Después en el colegio esto se fue desarrollando, tuve buenos mediadores que supieron incentivar la lectura, tanto en la etapa infantil como adolescente. Ahora que observo en las librerías la cantidad de libros de LIJ que existen dan ganas de estudiarlos y conocerlos todos, para así cumplir un rol de mediador más fortuito. Yo pasé mi etapa escolar en Quillota, así es que conocer librerías tan equipadas no era algo que había en mi ciudad, sólo nos bastaba con la biblioteca del colegio. He vuelto leer alguno de los clásicos imperdibles de los planes lectores y también he adquirido títulos que me han llamado la atención, y tal como hemos leído en los textos, he dado cuenta que la LIJ en estos tiempos tiene una cara más actualizada y acorde a nuestros tiempos.

Ahora mi experiencia como mediador de literatura infantil ha sido un tanto inexperta, ya que he tenido poca práctica en llevarla a cabo. Estuve en un contexto de vulnerabilidad donde existe el casi nulo interés por la lectura, hablo de un curso multigrado de primero y segundo básico, donde fue un desafío. Pero con la ayuda de la tecnología se pudo lograr aunque sea un poco. Incentivar a los niños con cortometrajes de pixar para desarrollar la comprensión lectora, cuentacuentos para estimular la motivación y entregar cuentos con imágenes llamativas para estimular la atención fueron las técnicas que utilicé, y que me dieron resultados favorables. Ahora estando en un contexto particular y con niños de la misma edad, puedo dar cuenta que la enorme brecha social imposibilita mucho el aprendizaje de los niños, aunque no es tarea imposible, es más bien el de adquirir técnicas y fortaleciéndose como  mediador. 

Bueno estos son mis comentarios y experiencias sobre la literatura infantil.
Saludos a todos.